Conjunto bautismal real
![]()
![]()
Se trata de una reliquia románica que se utiliza desde hace cuatrocientos años para el bautismo de los herederos al trono, y que lleva el nombre de Domingo de Guzmán, el santo que, siendo un bebé, fue bautizado en ella, en 1170, en la iglesia de Caleruega, Burgos.
Según cuenta la tradición, su madre le puso a la pila el nombre de su hijo tras tener un buen parto y un niño sano. Santo Domingo de Guzmán fue un hombre religioso que ejerció una importante labor como misionero. Su figura adquirió tal prestigio que, en el siglo XV, todos los grandes linajes apellidados Guzmán decían ser parientes o miembros de su familia, como el Conde Duque de Olivares.
![]()
La joya, una pieza románica de piedra blanca sin bruñir guarnecida en plata del siglo XII, fue trasladada, en 1605, por orden de Felipe III, al convento de los dominicos de San Pablo de Valladolid. En este lugar recibió el bautismo su hijo, el que en 1605 llegará al trono de España con el nombre de Felipe IV, y que fue el primer niño bautizado en esta pila. En 1927, por privilegio especial, la pila se trasladó a la capilla del Palacio Real para bautizar a la actual Duquesa de Alba, que fue apadrinada por Alfonso XIII y su esposa Victoria Eugenia. Más tarde se instaló en la iglesia del convento de las madres dominicas, cercano al palacio Real.
Presente, desde hace siglos, por lo tanto, en la historia de la monarquía española, esta reliquia santa no ha faltado a ninguno de los bautizos de los Príncipes de Asturias e infantes, y en ella se han bautizado a casi todos los Reyes de España, como Carlos II, Luis I, Fernando VI, Carlos III, Fernando VII, Isabel II y Alfonso XII. Un bautizo insólito fue el del rey Alfonso XIII, que recibió este sacramento siendo ya Rey de España. En el último siglo, a excepción de los nacidos en el exilio, todos sus hijos: don Jaime, doña Beatriz y don Juan; el conde de Barcelona y los hijos del rey Juan Carlos: la infanta Elena, la infanta Cristina y el príncipe Felipe y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía han recibido las aguas bautismales en esta pila.
La pila es de piedra caliza, del siglo XII, cubierta con una funda plateada con los escudos de la Orden de Predicadores y de la Casa Real. En la actual capilla ha sido colocada sobre una columna de granito del siglo XVII, que es el único resto que se conserva del antiguo convento de dominicos de Atocha.
Hasta 2024 estuvo en poder de las dominicas de Santo Domingo el Real en su ubicación de la calle Claudio Coello. El 10 de febrero de ese año, como consecuencia del cierre de ese convento pasó a la basílica de Nuestra Señora de Atocha regida por la orden dominica.
![]()
La concha de acristianar utilizada procede de la Capilla del Palacio Real y está realizada con plata sobredorada.
![]()
Comentários
Enviar um comentário